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.: La Misión del Cosmos :.
 

Foto rumbo a Tafí del Valle, Provincia de Tucumán

_________________________________ I _________________________________

Estaba en el borde de fundirse con el Todo, perdiendo la poca individualidad que lo conectaba a las manifestaciones concretas, cuando surgió la atracción desde el centro de la Galaxia que lo inducía a trasladarse hacia una zona plagada de estrellas.

Sin razón de tiempo surco  un Sol gigantesco  y giró alrededor de un planeta, un rayo lo direccionaba como si fuera un faro hasta descender en  medio de una gran cúpula de cristal. Un haz de luz lo iluminó hasta corporizarlo, alcanzando la vaguedad de una forma.

Vivenció singularismos de existencia y se dejo atraer por una energía intensa que provenía de la perspectiva de un horizonte inmaculadamente blanco, que fue avanzando para ubicarlo en su centro. Recibió la unción con recogimiento y el contenido del mensaje fue transmitido quedando plasmado en su esencia.

Ix sabía lo que tendría que hacer al regresar a su Planeta en su nuevo estado.

El Planeta Tierra era altamente necesario en el Universo ya que en él se generaba la mayor cantidad de emociones de toda la Galaxia.

Los siete mil millones de seres desarrollaban una energía única y poderosa provocada por el cúmulo de emociones que por su intensidad llegaban al paroxismo.

Ningún otro Planeta alcanzaba la intensidad de energías emotivas que emanaban de la Tierra.

La más preciada en el Universo era la energía del miedo, la orgásmica y las pérdidas eran parte de la vida, se hallaban enraizadas en la naturaleza humana desde sus genes. El miedo y el sexo eran parte de la vida cotidiana en todas sus formas, en los habitantes terrestres.

 Acompañados por el odio, el rencor, la envidia y otras deformaciones  ejercían influencias en los estados psíquicos de los mortales.

Conjuntamente el amor, “de amaos los unos a los otros”,  prevalecía según las circunstancias pero muchas veces era invadido por lo pasional, los celos, el drama y la apropiación entre los  seres.

Los sufrimientos físicos y las enfermedades eran otras causas que producían emociones de alta magnitud.

Todo este proceso había comenzado cuando en el planeta Tierra la población mundial había alcanzado los quinientos millones de habitantes y se intensificó a partir del calvario de Cristo.

Desde entonces  el Planeta era observado en la continuidad de su proceso generador de emociones.

Observaron como surgían guerras, luchas cruentas entre naciones, asesinatos religiosos, muertes, secuestros, violaciones siglo tras siglo, cada vez en mayor dimensión y en la esperanza que corrigieran el terrible error en que transcurrían sus existencias estudiaron profundamente el poder que surgía de las emociones de cada individuo.

Inventaron doctrinas, fanatismos, religiones, filosofías, psicologías olvidando lo más preciado que poseían, la posibilidad de Ser. De cualquier manera cumplían una finalidad importante para la Galaxia: generar emociones.

No importaba la naturaleza, ya fueran de odio o amor, resultaba indistinto, lo interesante era la sustancia por la sustancia misma y no el motivo de su gestación.

En su nuevo estado Ix comprendía lo tormentoso de este tipo de existencia planetaria que él también había vivido.  El horror de saber del sufrimiento de otros en toda su interpretación era como un fuego incandescente que había convivido con su espíritu.

 Su nueva perspectiva incorpórea ajena a las emociones lo convertía en una entidad pura y despojada de todo vestigio perturbador, para recibir permanentemente el conocimiento profundo del saber absoluto, proveniente de la Sabiduría Universal.

Estaba ligado a ella por siempre, para recoger la Luz de lo Eterno.

Un fulgor resplandeciente se manifestó en una forma tenue, como una manifestación angelical y supo que debía entrar en esa nave que surgida de la nada se presentaba y que tendría dos acompañantes que lo secundarían en la misión.

La nave los abordó, los tres quedaron recubiertos en ella y en su aparente imagen multidimensional surgieron unas esferas que flotaban dentro.

Una extraña luz vibrante se desplazaba por el contorno hacia el interior de cada esfera y fueron ordenadas  formando un conjunto unido y aparentemente único.

Lo notable de esta sucesión de hechos era que percibía todo lo que ocurría alrededor de él, afuera luces y más luces  penetraban en recintos de cristal y fundían ideas, pensamientos y emociones agitando más la luz en una potente vibración.

En la convergencia las cúpulas emitían rayos hacia el espacio y se perdían en la infinitud con el designio de alcanzar otros planetas e imbuirlos de inteligencia.

La sabiduría viajaba en la luz como el ADN viajaba en los meteoritos.

Era uno pero también era el conjunto, ya no una parte separada si no una unidad conformada por los compañeros, la nave y las esferas, asimiladas a la trascendencia del momento y de todos los momentos. La culminación de saber incentivaba el alcance de lo Supremo, de la Esencia Divina de la que formaba parte.

 

 

_________________________________ II _________________________________

No había comandos, ni motor, nada, las tres entidades acordaron desplazarse hacia el planeta Tierra.

Dispusieron que la nave orbitara en torno de la Tierra y permitieron que las esferas flotaran libremente, direccionándolas hacia la superficie, al encuentro de lugares, pueblos y ciudades y consecuentemente para asimilar el cúmulo de emociones, que los humanos esparcían en su entorno. Podría compararse con la acción de las abejas ante las flores recolectando polen.

Las esferas se fueron dispersando, resultando invisibles para los humanos y en su misión de incorporar las emociones emanadas iban recorriendo ciudades, pueblos, calles, penetrando en edificios, casas y en todo lugar del que captaban señales emotivas.

Por momentos rozaban a los humanos y acumulaban incluso las fuerzas mentales producidas por los hombres.

Sólo absorbían ese potencial inimaginable para quien lo producía, mucho más poderoso que cualquier fuerza material y del cual ellos ignoraban las posibilidades que poseían.

Algunos rituales, religiones y sectas trataban de aprovechar la aplicación y utilización de estos poderes pero nunca alcanzaban a manejarlos apropiadamente y terminaban en desastres físicos, mentales y sociales.

Las esferas invisibles para los ojos humanos, surgían en fotografías de cámaras digitales espontáneamente.  No encontraban explicación de esta circunstancia, aunque muchos estaban maravillados en obtenerlas.

Un halo de misterio cubría el hecho de la presencia de esferas en las fotografías, así mismo el haber filmado vehículos extraños elevaba las incógnitas.

En muchos casos las esferas al volver a la nave poseían diversos colores y  en algunas  su parte central era más acentuado, vibraban y trazaban círculos en su interior.

Contenían la vida emocional de millones de personas que las habían exhalado y ahora servirían para gestar materia en otras partes del Cosmos.

Esparcir como semillas para repetir el proceso de expansión.

 
Foto de Luis Satorras, España




Foto en un patio de Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires






Foto de Miguel Orsenigo





Ruinas de los Indios Quilmes, Valles Calchaquíes, Provincia de Tucuman




Ruinas de los Indios Quilmes, Valles Calchaquíes, Provincia de Tucumán
  

28/08/2011
 
   Pedro F. Callegari