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Fotos Coincidentes a Modo de Prueba
                        
Más Allá de la Lógica

Fotos Coincidentes

Gracias a Tomas Latino, director de la página "El Tiempo del Sol" (www.etdelsol.com.ar) pude recibir estas fotografías que constituyen una comprobación absoluta de que no estamos solos ni aquí en el planeta Tierra, ni en el Universo. Muchos serán los que digan que no les interesa, pero creo que ya estamos en las postrimerías de algo relevante, que va a permitir resolver las hipótesis que desde hace siglos se plantea la Humanidad.

Las cuatro fotografías que llamaremos:

1) Soldini

2) Salto

3) Santa Fe

4) Jujuy Purmamarca

son semejantes a las que figuran en esta página: Jujuy, Tumbaya; San Clemente del Tuyu;. Uritorco.

La fotografía de Santa Fe fue tomada por Cristian Mesa y pertenece a una serie de tomas realizadas a una persona que realizaba su primera experiencia política, en una interna de un partido local de Santa Fe, por lo que quería usar como fondo propagandístico lugares característicos de la ciudad. El Parque Sur es uno de ellos y allí se hicieron. El político era el hermano de Tomás Latino y el fotógrafo después de hacer las ampliaciones se dio cuenta de que aparecían en la foto del lago, dos objetos que él en ningún momento había visto.

En el caso de Soldini surge otra foto con dos objetos que tampoco son vistos por quien oprime el disparador, esta bien explicada en la página www.etdelsol.com.ar .

El caso de Salto: Trazos luminosos en la noche, casi a la altura de unos árboles pequeños sobre un arroyo a una distancia aproximada de un kilómetro, dentro de la famosa estancia "La Aurora" , en las cercanías de la ciudad de Salto, Uruguay. Este lugar es muy especial. Existen libros que hablan de la existencia de una ciudad intraterrena y ha sido visitado por miembros de la NASA.

La de Jujuy; Purmamarca es similar a la de Tumbaya y en dos pueblos próximos aparece el mismo tipo de objeto no visible al ojo humano. La visión de estas extrañas fotografías, en las que se descubren objetos indeterminados nos lleva a preguntarnos sobre nuestra percepción de la realidad circundante. La observación empírica de estas imágenes en las que aparece el mismo tipo de objeto, invisible al ojo humano, pero perceptible al objetivo de una máquina fotográfica abre muchos interrogantes: ¿Estamos solos en el planeta Tierra? ¿Estamos solos en el universo? ¿Existen multidimensiones? ¿Es muy limitada nuestra vista?

A partir de los conocimientos que nos ofrece la óptica sabemos que el ojo tarda 80 milisegundos en enviar la señal de la imagen que percibe el cerebro. Mientras que una cámara fotográfica puede funcionar en 1 milisegundo, es decir a una velocidad de captación muy superior a la humana. Por lo tanto decimos que el objeto registrado en las fotografías transita sobre el espacio en una frecuencia y velocidad a la que no estamos habituados.

En conclusión podemos pensar profundamente que nuestra visión no capta todo lo que nos circunda y es más lo que no vemos que lo que vemos.

Comprender e internalizar que existe algo más allá de lo que vemos nos puede ayudar con nuestras vivencias y a relativizar las circunstancias que nos depara la vida tanto buenas como malas.

Soldini
Salto


Santa Fe


Jujuy

Más allá de la Lógica

Sabemos que los Ovnis existen, no son una fantasía o producto de la imaginación, miles de personas han tenido alguna experiencia con ellos. Tantos relatos, avistamientos y fotografías nos son obra de alucinaciones.

Hasta se podría decir que conviven con nosotros de una manera que no podemos descifrar claramente.

Constantemente estamos enfrentados al fenómeno pero siempre está presente la incógnita y la desconfianza. La incógnita porque surge un hecho, un avistamiento y termina ahí, en el avistamiento. La desconfianza es más compleja, desde el principio de las apariciones se trató de desacreditar a los testigos, y también algunos explotaron ciertas situaciones buscando un beneficio económico, aprovechando la credulidad de un determinado grupo de personas.

El porqué a nivel masivo no se ha producido un encuentro irrefutable, en que la proximidad del Ovni estuviera acompañada por un descenso en el centro de una ciudad importante, induce a efectuar algunas hipótesis, entendiendo que ellos poseen razones y conocimientos para actuar de esa manera alejados de nuestra realidad.

En primera instancia podemos pensar que están en otro tiempo, distinto al nuestro. Un año (365 días) terrestres podría ser para ellos un día. Luego cien años terrestres (36.500 días) equivaldrían a 100 días y suponiendo que su existencia alcanzase los 100 años de su tiempo, en nuestro tiempo equivaldría a 10.000 años. Prácticamente el lapso de nuestra era actual. Es posible entonces que la acción de ese ser este acorde a su tiempo de existencia y lo que haga en un medio día suyo representaría 50 años en la Tierra.

Entretenernos con esta idea puede provocar un importante impacto en nuestro interior y modificar ciertas estructuras de pensamiento quitándoles rigidez.

Podemos entrever que entre nosotros pueden desplazarse a otras velocidades y frecuencias, siendo invisibles a veces a nuestra vista, como queda demostrado cuando aparecen en alguna placa fotográfica sin haberla detectado el ojo humano.

La alta velocidad y los cambios de dirección bruscos como lo manifestaron los testigos que pudieron visualizarlos en innumerables oportunidades, puede deberse a un dominio de la fuerza de gravedad, quizás logrado por poder variar a voluntad el movimiento de los átomos del Ovni que a una determinada frecuencia puede contrarrestar la ley gravitatoria.

Sería también la explicación de cómo consiguen la desmaterialización. Una nave sometida a una alta frecuencia vibratoria se sutilizaría de tal manera que le permitiría traspasar otra materia más densa. En la actualidad se sabe que el neutrino y las partículas cósmicas de alta energía pueden penetrar y atravesar hasta un planeta. El manejo de semejante posibilidad ofrece una perspectiva ilimitada y si negamos su factibilidad, podemos remontarnos al año 1500 ó 1800 y suponer que una persona de esa época, con aquel pensamiento se encontrara de repente en el año 2001. Seguramente su reacción sería de absoluta incredulidad.

Es probable que si provienen de planetas lejanos, se desplacen a velocidades superiores que la luz. El hombre atisbó mediante algunos experimentos que eso es factible y es probable que en este Universo exista la intercomunicación entre seres de otros niveles evolutivos, que incursionan por el espacio sideral sin estar atados y circunscriptos a su lugar de origen. El hombre contemporáneo debe comprender que existen niveles superiores en diferentes escalas de desarrollo que escapan a su conocimiento y que él se encuentra en una etapa incipiente.

Dejar que la mente incursione en estas hipótesis ayuda a lograr una modificación en la estructura interna del hombre. Por intermedio de ideas que eluden la lógica normal se produce un impacto que aparta al pensamiento de los criterios clásicos y permite abrir de esta forma la puerta de la intuición para finalmente contactarse con el espíritu.

La presencia de los Ovnis están provocando esa apertura en gran cantidad de personas, tan solo con aparecer y desaparecer. ¿Será esa la finalidad?

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 Pedro F. Callegari