Presentación


      Movimientos 
      Singulares    

     
Permiso para Hablar

     
Oscuridad y la Luz

      La Historia de IX 

      Hacia dónde vamos

      La Gran Advertencia 


     
La Misión desde el

      Cosmos  

      El Misterio Develado

      Astronomía


      Destino de la Humanidad

      Español  -  Italiano

      Ovnis

      Personalidades

     
Fotografías Coincidentes

      Profecías

      Cristales y Gemas

      Sexo y Esoterismo

      Esoterismo y Mayéutica

      Teorías

      Yoga Patanjali

      Entrevistas

      Vaticinios

      Lugares

      Develaciones

      Carl J. Jung

      Poesía

      Contacto
 
                         
 
                                 
  Libro de Visitas                    Enlaces                    El libro "El Tiempo de Ser"  
 
 


2001  //  2002  //  2003  //  2004  //  2005  //  2006  //  2007   //  2008   //  2009   //  2010   //  2011

Me gustaría saber qué opina de mi sitio Web y de los documentos fotográficos que he resumido para el interés general. Déjeme sus comentarios en este libro de invitados público para poder compartir sus ideas con otros visitantes... Por favor déjeme su comentario

   
   
24/11/2011
Pedro le envío éstas imágenes desde España.
Luis Satorras
   
 
 

 

 

 

 

 
   

   
09/09/2011
Estimados, Soy Carolina Castro

En ésta oportunidad, les escribo para contarles una experiencia que tuve hace algunos años, y que me impresionó mucho, a tal punto de no poder olvidarla, y recordarla con frecuencia.

La experiencia transcurre durante un sueño que tuve en el año 2002. Fue un sueño muy especial, que recuerdo, hasta el día de hoy, en todos sus detalles. Para mí fue algo muy impresionante, como de otro mundo. Parecía estar viviendo de repente en otra realidad. Nunca volví a experimentar algo así. No sólo me impresionó lo que vi, sino también lo que sentí (una sensación de paz y belleza difícil de imaginar, que nunca había experimentado en mi vida). De ahí que lo asocio con otro estado de realidad, una realidad más sutil y que nada tiene que ver con la vida cotidiana. Un fenómeno excepcional que está vinculado a lo trascendente, lo sensorial y lo espiritual. Y que de repente se me aparece, y permanece en mi memoria hasta hoy, dejándome esa sensación de algo desconocido que tengo que descifrar. Ocurrió ya hace años, y no volvió a repetirse. Por alguna razón no recuerdo el día exacto en que pasó. Como les dije, fue en el año 2002, entre los meses de agosto/setiembre/octubre. No puedo precisarlo con exactitud, ya que quedé tan impresionada, que la fecha exacta dejó de tener importancia. Sé que por esa fecha estaba estudiando para un examen, por eso recuerdo esos meses.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

Todo transcurrió en la entrada de mi casa. Reconocí perfectamente el lugar, si bien había ciertos cambios que en el momento me parecieron extraños. Era de noche y yo bajaba las escaleras de mi casa y salía hacia afuera. Hacia la entrada, a mi derecha, vi a un hombre sentado en una de las jardineras (pero no lo reconocí, no era alguien que yo conociese), y al avanzar más, hacia la izquierda veo a una niña rubia de pelo largo, (que tampoco conocía, en ese entonces). Era una noche despejada, no muy estrellada. Podía ver la totalidad del cielo (algo raro en esa época, ya que en el 2002 del lado de la vereda, había plantados unos álamos muy grandes, que luego la Intendencia retiró, años más tarde).

De repente, al mirar el cielo nocturno, veo que éste se transformó. La oscuridad dejo paso a un cielo cargado de colores brillantes que cambiaban constantemente. Se daban como explosiones de colores, que daban lugar a nuevas formaciones de color. Todo estaba en permanente cambio. Estas explosiones, no producían ningún ruido ni tampoco me generaron miedo. Todo lo contrario, pese a que todo se veía muy próximo, era tal la belleza que desprendía el fenómeno, que difícilmente pueda transmitirlo con palabras. El cielo (mirara por donde mirara), se había convertido como en un plasma, como algo "vivo", y me daba un espectáculo, que nunca antes había visto, ni imaginado. Como les comenté, no sólo era impresionante visualmente, sino que también sentí una sensación de paz y armonía que nunca había vivido. Recuerdo mirar para todos lados para tratar de no perderme ningún detalle. Pero parecía imposible, ya que todo se daba con tal velocidad, que no podía abarcar con los ojos tanta belleza. No sé cuanto pueda haber durado, tal vez unos minutos, pero lo suficiente como para no olvidarlo jamás.

Durante mucho tiempo estuve sin poder identificar éste suceso o darle un nombre. Por distintas situaciones un día llegó a mi mente la palabra "Aurora" (aquellas que se dan en los polos por efecto del magnetismo) y pareció la más adecuada para describirlo. Muchos años después, me empecé a interesar por éstos fenómenos naturales, ya que además de ser muy hermosos, me recordaban mucho a ésta experiencia. Les adjunto algunas imágenes, para que puedan entender en parte de lo que les hablo:

Imágenes (falsas), que se asimilan en parte, al fenómeno que percibí en el sueño. Se asemejan por la variedad de colores.

   
 
   
 
   
 

Fotos de distintas Auroras (fotos reales), bajadas de internet, que les pueden dar una idea del fenómeno luminoso que percibí en el cielo. Si bien son imágenes muy hermosas, no dejan de ser instantáneas de episodios aislados. A partir de esto, lo que les intento transmitir, es que en el sueño, logré visualizar un fenómeno mucho más potente e intenso. Era como si juntasen todas esas auroras, y se multiplicaran por mil, y a su vez cambiarán permanentemente, de modo que a donde girara la vista, todo era una explosión de colores.

   
 
 
   
 

Luego de unos momentos, bajo la vista, y sobre el césped (que estaba frente a las casas), veo una figura extraña, que se aproximaba hacia mí. Era una figura no muy grande, sin forma humana, que levitaba a unos centímetros del suelo. Me causó una impresión muy fuerte, tanto como lo que acababa de mirar en el cielo. Un ser extraño, de color "azul", que desprendía una pureza muy especial.

Luego de unos años, en el 2010, a partir de estudiar algunas psicografías de Benjamín Solari Parravicini, me encuentro con un dibujo suyo del año 1938, que muestra exactamente lo que vi, en el 2002 (en éste sueño). Y esto me causó una sorpresa aún mayor. Les copio la pscicografía de Parravicini, para que puedan entender a que me refiero. El dibujo en cuestión aparece en la Revista argentina: "Conocimiento de la Nueva Era" (año 1967), que recopila una serie de textos y psicografías.

   
   
   
 

Allí se puede ver, a ambos lados de las dos figuras principales, unas pequeñas figuras amorfas (sin apariencia humana, ni rostro marcado). Esta forma es exactamente la que tenía ese "ser azul" que vi en el sueño. Un ser relativamente bajo, con una silueta redondeada. Me impresionó muchísimo, el texto que acompaña el dibujo, ya que menciona "seres astrales" y de "color azul". Exactamente lo que vi. Lo de "astral", porque al atravesarlo con mi brazo (durante el sueño) noté que era una figura etérea, es decir sin un cuerpo físico, tangible, y lo de "color azul", porque era una figura luminosa de color azul claro. No una figura radiante que emitía haces de luz, sino una figura que contenía en su totalidad una luz uniforme muy bella, que resaltaba aún más su color azulado. Y tal cual lo dibuja Solari, no tenia rostro. Pese a ello inmediatamente lo asocié a un ser – como si fuera una persona - y por su pureza, me pareció como si fuese un niño. Inmediatamente que lo vi ante mí y que se me iba acercando, me dije a mi misma, con total naturalidad: "ah, es el niño azul", (como si lo conociese desde siempre). Lo de niño, lo pensé naturalmente, ya que transmitía mucha paz y ternura (algo similar a lo que sentimos al ver a un niño pequeño). Probablemente fuese una presencia muy antigua, (de ahí que no tuviera un cuerpo denso), pero irradiaba una inocencia que era propia de un niño.

Si bien nunca sentí una voz que me hablará, era como si quisiera interactuar. Al acercarse a mí, di varias vueltas en torno a él, y ya no se movió más, permaneció un tiempo en el mismo lugar.

De repente, es como si algo me hiciera girar hacia la izquierda, y siguiendo la dirección del camino de entrada a mi casa, veo hacia la medianera, como una especie de "disco" de una luz muy blanca, que sentí que debía atravesar. Como si fuese un portal, se notaba que había movimiento detrás de él. Pero la luz blanca que tenía era tan densa que no dejaba ver con claridad lo que estaba más allá. Por alguna razón, sentí una sensación de extrañeza (no miedo), que hizo que no caminara hacia ahí. (o al menos no lo recuerdo). Cuando volví la vista hacia el cielo, todos los colores que antes había visto, parecían desaparecer y volvían a revelar de vuelta un cielo nocturno, pero que nada tenía que ver con aquella noche semi estrellada con que empezó todo. Era un cielo nuevo. Seguía siendo de noche, pero ahora había tanta cantidad de estrellas, que parecían apagar la oscuridad. Lo que veía se parecía a las imágenes que toman los telescopios espaciales, cuando captan ciertas zonas del universo, (a continuación, les copio algunas imágenes similares).

   
   
   
 

------------------------------------------------------------------------------------------------------

Luego de mirar por última vez el cielo, me desperté. Estaba muy calmada, ya que nada me había producido miedo. Al segundo, me senté en la cama y habiendo recordado toda la experiencia, dije inmediatamente: "esto es lo más lindo que vi en mi vida". Estaba como tonta, ya que no podía creer que existiera tanta belleza. Además de la sensación de paz y pureza que había sentido. Era como si hubiera viajado a otro mundo (a pesar de que reconocí claramente que todo transcurrió frente a mi casa).

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

Tiendo a ser muy racional y llevo una vida muy estructurada. Pero esto siempre estuvo en otro plano. Un plano más sutil. No considero que haya sido un sueño más. Lo que vi y lo que sentí, es como si verdaderamente lo hubiera vivido (no imaginado). Si cierro los ojos lo veo de vuelta exactamente como ocurrió en el sueño. Y fue tal la impresión que me dio, que prácticamente todas las semanas, (desde el 2002) vuelvo a recordarlo. Muchas veces pienso: ¿por qué razón me desperté y no atravesé ese umbral de luz?. Otras veces, pienso que tal vez lo hice pero no es algo que quedó en mi memoria. Por eso si bien creo que fue una experiencia positiva, es algo que está inconcluso, y que debo tratar de encontrarle un significado. ¿Pudo ser acaso un salto en el tiempo que revele un estado de conciencia nueva, con nuevas presencias?, ¿Fue una especie de viaje astral, del cual sólo recuerdo una parte?. Siempre me hago éstas preguntas.

Por tener una sensibilidad especial hacia estos asuntos, desde hace años, vengo estudiando distintos temas. El haberme encontrado con esa psicografía de Parravicini, me generó muchas cosas. ¿Cómo él pudo dibujar hace muchas décadas, algo que termino viendo en un sueño?. Si se la mostrara a alguien sin contarle nada acerca de mi experiencia, probablemente no le encontraría ningún sentido. Pero para mí, que si vi un ser de esas características, este dibujo es algo muy revelador.

Al leer muchos de sus escritos, veo como en reiteradas ocasiones menciona:

- a seres azules, mensajeros astrales

- la gracia azul que entregó la advertencia de los días

- la comunicación azul

- el ángel azul que llega en defensa, cuidado y guía del "hombre nuevo"

- a un nuevo cielo que emerge luego de un ciclo de transformaciones

- una nueva captación astral

- un naciente mundo que ofrece matices de desconocidos colores

Esto me lleva a preguntarme si todo esto tendrá alguna relación con lo que viví.

También acerca del fenómeno que vi en el cielo, me llama mucho la atención como hoy, se está hablando a nivel científico, de la actividad solar que se prevé, (que provocaría alteraciones magnéticas y la posibilidad de ver grandes auroras en el cielo). En un plano más místico-religioso, me sorprende como muchos de los mensajes marianos, mencionan futuros fenómenos en el cielo y la posibilidad de hechos concretos (sin explicación científica).

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

Como ven, a partir de una experiencia pasada, me surgen muchas interrogantes, y siento la necesidad de profundizar más sobre ciertos temas. El haber vivido algo así, y recordarlo hasta hoy, me deja en el compromiso de seguir buscando y poder encontrar algo que le dé sentido a todo ésto.

Desde ya les agradezco mucho sus comentarios acerca de lo que acaban de leer.

   

   
28/08/2011
Hola Pedro, Soy Cristina Matos
Aquí te envío esta foto, que es en los Cerros Tucumanos :
   
 
   
   
  Y esta otra foto de un Ente Etéreo en un cumple de mis hijos :
   
 
   

05/07/2011
Hola Pedro, Buenos días.
He estado dando una vuelta por tu genial página y no he encontrado el correo que te envié y que me pediste autorización para incluirlo . ¿No lo has instalado todavía?. Me gustaría verlo.
Un abrazo desde Madrid.
María José
   

02/07/2011

Sí... sí.. sí... Esta nueva página me ha dejado conmocionada. Todo lo que se cuenta es absolutamente cierto. Yu tuve hace muchos años una experiencia que  de esta naturaleza.

Acababa de fallecer mi madre, hacía apenas 3 meses. Se había quedado en casa. Yo no la veía, pero percibía su presencia protectora junto a mi, incluso escuchaba a veces su voz. Había un reloj de pared en casa y cuando sonaba la primera campanada que anunciaba  las horas, yo escuchaba "Mari". Mi nombre. Me hacía saber que estaba junto a mi. Sentía que acariciaba mi cabello, y percibía susurros en mi oído, pero no identificaba lo que me ocurría, hasta que una mañana cuando sonó el despertador, para anunciar que me tenía que levantar para cudir a mi trabajo, la ví acostada en su cama, que estaba en mi misma habitación. Me quedé absolutamente paralizada, no era miedo, era una situación inducida, en la que yo no podía participar activamente, pero sí intelectualmente.

Fue una experiencia increíblemente hermosa, que sería muy largo relatar, pero resumiendo el tema, diré, que  aunque yo estaba absolutamente incapacitada para moverme, era capaz de dominar y ver cualquier espacio de la habitación. Se acercó a mi se sentó a través de mis rodillas que estaban dobladas y me estuvo acariciando. Después hablamos de mente a mente, sin palabaras. Me dijo cosas y cuando se alejó abrió sus brazos y me mostró una maravillosa e increíblemente hermosa luz, que a pesar de no haber visto en mi vida una luz atómica, es a lo único que podría  comparar el resplandor. Por unos poquísimos segundos pude entender  la inmensidad de la Verdad, el Orden y el Amor. No se nos está permitido en esta vida  ficticia e ilusoria que vivimos, comprender la inmensidad de lo Eterno porque es tan inconmensurable y nosotros tan pequeños, que   no podríamos asumir tanta  sabiduría. Tantos conocimientos nos romperían y creo que tenemos todos una misión que cumplir.

Se me permitió, solo unos segundos, que entreviera algo de lo que hay y fue tan fuerte para mi el vislumbrar una pequeñísima parte, que  cuando me recuperé, estuve llorando sin parar 3 días y 3 noches. Recuerdo que quería morir para alcanzar ese estado de Plenitud, pero también supe, que no puedo precipitar los acontecimientos. 

Todo lo que he leído en esta nueva página, se ajusta a la verdad. Está muy bien escrito y me ha emocionado ver que ha habido alguien que también ha vislumbrado y sobre todo, retenido, para poderlo escribir, una experiencia tan transformadora, como la que yo viví. Me ha encantado.

Muchas gracias Pedro.
Un saludo desde Madrid. España
María José M Grimaldo

02/07/2011
Estimado Pedro: debo decirle que lo que leí es realmente EXCEPCIONAL , muy pero muy bueno su nuevo artículo ( es para entendidos). Estoy totalmente de acuerdo con todo lo expuesto.

Un afectuoso saludo
Vilma
 

 

 Pedro F. Callegari